Nueva remesa de articulillos independientes de Antonio Balsalobre

Cerrojo

El bloqueo es a la política lo que el catenaccio al fútbol. Ese sistema de juego estrictamente defensivo atribuido a los italianos y criticado por su «falta de fútbol» y su afán destructivo dentro del terreno de juego. O sea, la estrategia política que sigue el PP de bloqueo de las instituciones sin ofrecer alternativa si no es algún contragolpe a destiempo y alevoso. ¿Le va bien al principal partido de la oposición con esa táctica de antipolítica? Solo hasta cierto punto, diría yo. Y queda todavía mucho para las próximas generales. La principal tarea del nuevo gobierno deberá ser por lo tanto, contando con la nula colaboración de la derecha, afrontar reformas sociales, recuperar la economía y desbloquear problemas pendientes. Y eso se habrá de hacer desde el diálogo y los acuerdos. Tras muchos años de sequía, a la selección azzura le ha ido mejor abandonando el “cerrojo”. Del fútbol también se puede aprender.

Roznidos

Decía Gómez de la Serna que el rebuzno es el grito más franco de la creación. Eso, cuando sale de las entrañas de una acémila. Cuando lo emite un supuesto “sapiens”, pierde a todas luces ese carácter de nobleza para convertirse en una gansada. Como la protagonizada estos días por la ultraderecha murciana comprometiéndose a derogar, después de que el Tribunal Constitucional tumbase su recurso de inconstitucionalidad, la ley “basura”, según ellos, del Mar Menor. Una norma que en palabras de los magistrados no impide el desarrollo de la actividad agrícola ni atenta contra la propiedad, sino que solo persigue el derecho “legítimo” de la defensa del medio ambiente. A todas luces, nuestra laguna salada, con su sistema ecológico único en el mundo, arrasado por unos y por otros, merece más que nunca ser protegida. Ahora también de ciertos roznidos humanos.

Sembrar vientos

En el Mundial de 1994, el futbolista Jorge Andrés Escobar Saldarriaga fue asesinado en una Colombia desatada tras marcar un gol en propia meta y dejar a su selección fuera del torneo. En Inglaterra la cosa no ha llegado a tanto pero ha pintado y pinta muy mal. No había más que ver la tensión reinante entre el equipo y los aficionados más fanáticos y ultras cuando los jugadores hincaban en el suelo la rodilla en solidaridad con el movimiento antirracista Black Lives Matter. Solo la esperanza de una victoria final maquillaba este desencuentro. La “humillación” de caer en la tanda de penaltis, después de que tres jugadores de minoría étnica fallaran, desató todos los odios acumulados. Los que han sembrado vientos de ultranacionalismo y xenofobia durante el Brexit ya empiezan a recoger sus tempestades. Ojo al dato, para el resto.

Mediterráneo

Puesto que soñar sale gratis y no creo en la reencarnación, como a Sabina también a mí me gusta partir de viaje a otros mundos con la imaginación, ser otro de vez en cuando. Frente al mar, por ejemplo, me entran a menudo unas ganas locas de ser pirata de una canción, Mediterráneo, de apropiarme indebidamente de su música y su letra, que son todo un himno, una bandera, de las que unen de verdad, y encarnan hasta una cierta idea de la vida. ¡Cómo me hubiera gustado haber sido yo el autor de esos versos que hablan de “atardeceros rojos” y del “sabor amargo del llanto eterno”, que cumplen ahora 50 años! Amo tanto esta canción que hasta me atrevo a entonarla cuando se presenta la ocasión. El crimen fue la otra noche en un karaoke entre amigos, después de la cena, entre alguna copa. Que Serrat me perdone.

 

 

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