Editorial

EL DESEMPLEO Y EL COVID-19 EN CIEZA

Los datos de los trabajadores ciezanos que han sido afectados durante la pandemia por los ERTE-Covid, que han sido un total de 1.404, reflejan dos lecturas.

La primera es que esta figura jurídica ha logrado paliar, en parte, los negativos efectos económicos provocados por el cierre forzoso de multitud de negocios y empresas debido a la lucha contra el coronavirus. Si no hubiera existido esta medida nos encontraríamos ante un panorama económico desolador. Por lo tanto, este hecho es positivo para el conjunto de la ciudadanía local.

Sin embargo, cabe otra lectura, y esta es menos halagüeña. De esos 1.404 trabajadores y trabajadoras que se tuvieron que acoger a un ERTE-Covid todavía hay 990 que siguen en la misma situación. Este hecho refleja que la recuperación económica de Cieza, a pesar de ser el municipio de la Región de Murcia en el que más empleo se ha creado y de los esfuerzos constantes de la Concejalía de Empleo, se va a dilatar en el tiempo, al igual que en el resto del país, aunque el Fondo Monetario Internacional (FMI) destaca que España será el país que tendrá un mayor crecimiento económico en 2022.

Por ello, nos resulta paradójico y triste que parte de la ciudadanía siga sin cumplir las medidas exigidas para frenar la pandemia, ya que es requisito indispensable para la recuperación económica y para preservar la salud de los ciezanos y ciezanas en su conjunto. Y lo decimos porque en esta quinta ola los casos positivos de covid-19 siguen creciendo y se sitúan en 80.

Lo hemos solicitado en estas líneas en numerosas ocasiones desde que comenzó la pandemia pero no nos cansaremos de hacerlo: tenemos que seguir cumpliendo las normas sanitarias y no debemos pensar que con la vacunación ya estamos “salvados” o que hemos “derrotado” al bicho. Todavía continúa la batalla y el incumplimiento de las normas solo nos puede conducir al retroceso, tanto social como económico y sanitario, y que se tengan que implantar nuevas restricciones más severas. Por tanto, seamos cívicos por el bien de la ciudadanía en general.

Finalmente, la semana pasada se presentó la Agenda Urbana 2030 que puede definir a Cieza como modelo de ciudad sostenible. Se pretende que la localidad se adapte al cambio climático; que cuente con una buena planificación y equipamientos, con infraestructuras públicas accesibles a la ciudadanía; que emita menos contaminación y esté más preparada para peatones y bicicletas; y que se favorezca así la preservación del territorio y la cohesión social.

Con ello se puede logra una ciudad que sea más verde y permeable, que favorezca la economía circular y que sea más digital. Y todo ello puede contribuir a mejorar la calidad de vida de los ciezanos y ciezanas. Es deseable que así sea, y que Cieza afronte el futuro con garantías de modernidad y adaptación a los necesarios cambios que se producirán en la sociedad a nivel mundial.

 

 

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