Nunca es tarde, una novela de Jerónimo Tristante

Crónicas de Siyâsa estrena una nueva sección llamada El desván de las letras donde, cada dos semanas, la profesora de Lengua y Literatura María Bernal recomendará la lectura de un libro entre una cuidada selección literaria

María Bernal

Nunca es tarde es una novela de misterio con la que su autor, Jerónimo Tristante, pretende introducir al lector en un enigmático thriller donde se mezclan las muertes de unas chicas en 1973 con las desapariciones de otras en circunstancias similares en 2014.

Será esta posible coincidencia en el Pirineo aragonés, un escenario idílico y tranquilo, lo que empujará a la protagonista, Isabel, a sumergirse en el mundo de la investigación por cuenta propia. Víctima de un matrimonio fracasado decide liberarse de este y demostrar como mujer, amante de las novelas de detectives, que puede salir de la tediosa rutina de ama de casa con hijos independizados y realizarse como persona. Además, volverá a vivir una  experiencia amorosa que hará que se convierta en una nueva persona deseada.

Las primeras páginas seducen al lector con la presencia de una niña que parece ser Rosa, una extraña a la que nadie conoce y que se cuela en una fiesta de Halloween para comer golosinas, a pesar de que fuera asesinada en 1973. Las siguientes páginas atrapan rápidamente cuando Isabel escucha en la farmacia que ha desaparecido una niña. Y, una vez dispuesta a resolver por qué se están produciendo las desapariciones, ya no puedes dejar de leer, porque cada capítulo es la pista necesaria para que la investigación pueda avanzar.

Leer Nunca es tarde es sumergirse en un mundo trepidante de continuas aventuras que suponen las piezas de un rompecabezas  sobre el que, una vez formado, todavía quedan dudas acerca de quién es el culpable, puesto que el autor sabe dejarlo con total sutileza en un segundo plano para que el lector vaya imaginando una visión de los hechos que luego no se corresponde con la realidad, porque este nunca llega a imaginarse quién está detrás de las desapariciones y las muertes de las niñas. He ahí la intriga continua. Sobre todo, cuando al final de la historia, el caso no parece haberse resuelto porque Rosa no parece haberse marchado de ese lugar.

La maestría de Tristante radica en el hecho de que su estilo sencillo y natural ayuda al lector a comprender la historia sin dificultad alguna, además de disfrutar de valores como la solidaridad, el amor y la valentía que tan bien quedan plasmados en la narrativa del creador de Víctor Ros. Tristante no deja detalle hilvanado, sino que pasa por la máquina nombres, lugares, fechas y detalles que te dibujan en la mente la historia como si uno mismo estuviera viviéndola. Y ese ingenio es el que propició que esta novela consiguiera el XLIX Premio de novela Ateneo de Sevilla.

Una novela para hombres y mujeres, para jóvenes y adultos, pero principalmente, una novela para valorar que las personas no deben dejarse llevar por los convencionalismos de esta sociedad, sino que deben luchar constantemente por buscar su felicidad alcanzando así las metas propuestas; y si esto se consigue a base de aventuras como la que vive Isabel Amat, embarquémonos en todo aquello que nos haga ser libres y disfrutar del placer de cualquier aventura, independientemente del peligro que esta suponga. En caso contrario, estamos perdiendo el tiempo en esta vida.

 

 

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