María Parra realza la figura de Juan Solano

Herencia viva de Juan Solano

Queridos lectores,

es verdad que soy de piedra y que la piedra es símbolo de frialdad y de falta de sentimientos, que parece que desde aquí arriba no experimento dolor ni alegría ni satisfacción ni decepción, que soy imperturbable ante todo lo que sucede allá abajo, que nada me conmueve ni me afecta, pero no es así. Desde esta Atalaya, desde esta altura que me permite divisar todo el devenir de Cieza, me alegro en los momentos gloriosos de este pueblo y sufro en las adversidades, disfruto en la prosperidad de esta sociedad que está a mis pies y lloro en las contrariedades.

Y reconozco que, entre estos sentimientos, en ocasiones experimento cierto orgullo, casi vanidad o engreimiento, como cuando veo allí abajo algunos hombres o mujeres con el pincel en la mano y el lienzo sobre un caballete de madera, mirándome sin perder detalle de mi figura gigantesca. Es por ello, que como fiel vigía del acontecer de la historia de nuestro pueblo, como Atalaya que soy, guardo en mi memoria grandes relatos que han marcado la vida de muchos ciezanos.

Quiso el destino que pasados los años cuarenta del pasado siglo, llegara a Cieza por cuestiones laborales un experimentado artista imaginero proveniente de Málaga para restaurar los daños que la guerra había causado en algunos de los retablos de nuestras iglesias (probablemente esto fue lo único bueno que nos trajo la guerra). En poco tiempo el joven Juan Solano acabó siendo conquistado no solo por las sensaciones que tuvo que despertarle nuestro paisaje, sino también por la que sería su gran amor. De esta forma fue cómo el maestro echó raíces en nuestro pueblo. Su pasión por el arte le llevó, ya en los años cincuenta, a emplear su poco tiempo después de las largas jornadas de marmolista en lo que fue su gran vocación, la docencia del modelado y de la pintura en la conocida Academia de Arte, fundada y mantenida en su primera época por las Delegación Local del Frente de Juventudes, a raíz de la preocupación de sus responsables por elevar el nivel artístico de los jóvenes ciezanos, ofreciéndoles un centro donde aprender y practicar sus iniciativas y dotes para el dibujo, la pintura o el modelado. A Solano le llovieron los discípulos, fueron muchos los ciezanos de corta edad los que acudieron a la llamada del pincel de la mano del maestro y que se vieron atraídos por aquellos tubos de colores, o por todos aquellos caballetes en los que reinaban sus lienzos o por aquellas enormes figuras talladas con sus pequeñas manos. Cada día era para ellos un nuevo descubrimiento el que les hacía el maestro con sus enseñanzas, siempre aliñadas de paciencia y entusiasmo.

Han sido muchos los pintores que salieron de la Academia de Juan Solano, fue él quien supo sacar al artista que llevaban dentro. Cuánto hizo por nuestro pueblo este pequeño gran hombre y sin él pretender ningún reconocimiento, acabó siendo maestro de maestros.

De esta manera o de cualquier otra, puedo afirmar que desde mi cima he visto cómo han sido muchos los ciezanos que iniciaron su andadura artística en los años sesenta del pasado siglo y cómo continúan proliferando.

Entre los pintores herederos de Juan Solano, que han llevado nuestro paisaje a cotas muy altas y siguen creando, podemos destacar a José Lucas junto con José Semitiel Segura y Juan Antonio Abellán Juliá. La obra de José Lucas se caracteriza por sus trazos enérgicos y rotundos, acompañados de una paleta de violentos colores y técnicas de gran variedad, de los que podemos disfrutar los ciezanos en la donación que hizo de esos murales sobre cerámica al pueblo en 1986, en nuestro céntrico Paseo. Destaca de esta obra que dichos murales están enmarcados por las bellas palabras de poetas españoles como Rafael Alberti, Federico García Lorca, Miguel Hernández, etc., consiguiendo así que los poemas te envuelvan mientras transitas por ellos. De esta manera logró el autor dotar a su querida Cieza de un museo permanente en nuestras calles cargado de originalidad y de energía, con cuyo engranaje cultural poder deleitar a sus paisanos durante sus ratos de recreo.

Por otro lado, es José Semitiel Segura un pintor de sentimientos, que interpreta con pasión todo aquello que le rodea, como es el paisaje de nuestro pueblo, al que plasma cargado de luz, fuerza y colorido, dotando así a sus obras de gran naturalidad. Con un gran éxito internacional este ciezano ha recorrido las galerías de muchas partes del mundo llevando por emblema “Soy de Cieza”.

Por su parte, el que también fuera alumno de Juan Solano, Juan Antonio Abellán Juliá, atesora una fructífera y dilatada trayectoria artística dentro y fuera de España, ya que ha trabajado en países como Francia, Portugal, México o Estados Unidos, lo que le ha hecho ser valedor en 2001 de la Medalla de Oro a la trayectoria, otorgada por el Foro Europa.

Pero son muchos más los pintores ciezanos (una larga lista de artistas de profunda vocación) que, partiendo de las enseñanzas de aquel entrañable maestro, malagueño de nacimiento y ciezano de corazón, han hecho que el movimiento pictórico que comenzó en Cieza en los años de la Academia de Juan Solano, no tenga fin, ya que se les han ido sumando otras generaciones posteriores que han sabido dejarse contagiar por este entusiasmo por la pintura.

De estas naturalezas agrietadas de colores ocres y de luz intensa, que tanto caracterizan a nuestro valle y a mis esmaltadas vigas, todos ellos, cada uno con el trazado que más domina, siempre logran recuperar el aliento en cada uno de sus lienzos gracias a la fuerza vital que fluye de tantas y tantas pinceladas “Marca Cieza”.

 

 

 

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5 thoughts on “María Parra realza la figura de Juan Solano

  1. Jose Jesus Lorenzo Vazquez

    Mi agradecimiento a Maria Parra por recuperar la memoria de Juan Solanas,
    Juan Solano ERA Y ES un GRAN MAESTRO en el dibujo y escultura, El nos decía quien no ponía fuerza y amor al dibujo no tenia ALMA ya que nunca sabría expresar lo que se siente cuando uno interpreta el arte o unas de sus obras,
    Delos quince o dieciséis que integramos esa inauguración de la academia Incluyo a Lazaro Martin Iniesta (gran dibujante y colorista) que ayudaba a Juan para corregirnos nuestros vicios en el dibujo. Así salimos algunos que hemos recorrido el mundo y estamos en museos y colecciones privadas en varios países, Mi agradecimiento a Pepe Lyyucas y a todos lo que inauguramos esa EXTRAORDINAR ACADEMIA y especialmente a D, Juan Solano, que formo una gran familia gracias a la persona que se caso con EL y que vivía en la C, Larga Nº¿7 o 9?

  2. Querido paisano,
    ha sido para mí motivo de satisfacción su cariñoso y acertado comentario a mis líneas y más viniendo de alguien que sí conoció al maestro. Por mi parte, aunque yo no tuve el gusto de conocerlo personalmente, he querido recoger el testimonio unánime de su valía como persona y como aquel pintor que siempre andaba rodeado de sus pupilos. Afortunadamente, hombres como él han contribuido en el ayer a la Cieza que disfrutamos hoy.
    Le reitero mi saludo cariñoso y sincero,
    María

  3. Jose Jesus Lorenzo Vazquez

    Gracias Maria.
    Soy un ciezano que 1959 salió de Cieza y se trasladó a Zaragoza con sus padres, Hoy vivo en Pamplona (navarra) y tengo mis negocios relacionados con la moda, sigo pintando y exponiendo en España y en todo el mundo. Mi formación artística la terminé en Zaragoza, entre los muchos profesores que me dejó mucha huella era » CAÑADA «, una de sus Hijas es pintora EXTRAORDINARIA y vive en Madrid.
    Megustaria seguir teniendo contacto contigo y seguir recordando a tantas personas tan extraordinarias como D Juan y Carmelo Gomez Templado, «personas cultas y con mucho amor».
    Contado mis respeto a ti y a los tuyos junto con mi cariño

  4. Jose Jesus Lorenzo Vazquez

    Maria he ido a mi librería para encargar tu libro » Retales de mis pensamientos» y me piden tu editor. ¿ Me lo puedes indicar, por favor ?

  5. José Semitiel Segura

    Muchas gracias María, por tus palabras hacia el gran maestro Juan Solano. Yo pertenecí al grupo de alumnos de, los años 70. Todavía recuerdo sus consejos y su particular forma de transmitirnos el amor que sentía por el arte. Muchas gracias también por enunciarme en tu artículo. El amor a mi pueblo y al arte sigue creciendo cada día.

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