El hisn de Siyâsa regresará a la vida

   Fotografía de Doble Ele Studio

Está a punto de finalizar un ambicioso proyecto de conservación y musealización del histórico yacimiento ciezano del siglo XI

Javier Gómez Bueno

A finales de julio finalizarán las obras de protección y puesta en valor del yacimiento islámico de Siyâsa, que cuentan con el informe favorable de Medio Ambiente y Bienes Culturales, un ambicioso proyecto que, además de conservar el patrimonio ciezano, pretende relanzar el turismo y dar a conocer a todos los visitantes la fructífera historia de Cieza. Solo falta por finalizar la peatonalización de la senda de acceso, conocida como ‘zig zag’; la de la senda del castillo; y la musealización y restauración de algunas casas del yacimiento para que, a finales de agosto o principios de septiembre, el hisn (fortaleza) de Siyâsa empiece a recibir a los visitantes.

La fortaleza perdida durante 500 años fue la puerta de entrada de la meseta a la Cora de Tudmir y, de ella, al legendario Valle de Ricote. Enclavada en un risco poco accesible al lado de la emblemática Atalaya ciezana, donde se celebra la romería en honor a la Virgen del Buen Suceso, la patrona del municipio. Fue hasta la época mudéjar del Reino de Murcia la joya islámica de mayor esplendor de la zona.

La existencia de un yacimiento islámico en el monte del Castillo era conocida por todos, pero fue el azar el que quiso que fuera descubierta por unos niños cuando encontraron unos fragmentos de cerámica en 1980. Se comenzó a excavar en 1981, sucediéndose las campañas hasta 1988.

“El asentamiento, que alcanzó su mayor apogeo durante los siglos XI y XIII, estaba compuesto por una alcazaba que ejercía la función de fortaleza, una madīna o caserío, compuesto por unas 780 casas de las que se han desenterrado 19 y una muralla, de unos tres kilómetros, que rodeaba todo el poblado y donde habitarían unas 4.000 personas. El yacimiento en su conjunto ocupa una extensión de diez hectáreas”, afirma Joaquín Salmerón, historiado y director del Museo Siyâsa.

Las condiciones de este importante yacimiento son las que se van a recrear. Se ha construido un centro de recepción de visitantes y se concluirá la musealización de las casas del yacimiento con la ayuda del Museo del Esparto, aportando el esparto como uno de los materiales de la época. Además, el aparcamiento del centro de recepción de visitantes contará en su techo con una instalación de placas solares dotando de energía limpia al propio centro y al conjunto del yacimiento. Esta es una obra realizada por los arquitectos directores Miguel Ibañez y Fulgencio Angosto y por el director de ejecución material José Ángel Almela.

Asimismo, se ha primado la accesibilidad para las personas con discapacidad con la construcción de una pasarela desde el centro de interpretación hasta la senda de acceso al castillo, y en el propio centro hay una maqueta en braille “para que las personas con discapacidad visual también puedan disfrutar del yacimiento”, matiza Antonio Moya, edil de Turismo y Patrimonio Histórico de Cieza.

Dentro del doble objetivo del proyecto: la protección y puesta en valor, cobró especial importancia el primero después de la DANA de septiembre del año pasado. “Los efectos de la ‘gota fría’ en el yacimiento corroboraron que era imprescindible el proceso de protección porque nos podíamos quedar sin yacimiento en muy pocos años”, apostilla Moya.

En este sentido, el concejal asegura que “conocedores del potencial de esta joya islámica, nos decidimos a llevar a cabo este proyecto, potenciando el paquete turístico que ofrecemos desde la Oficina de Turismo que es el de la ‘Cieza Islámica’: con visita guiada al yacimiento y posterior desplazamiento al Museo Siyâsa, donde se podrá conocer, con detalle, el rico patrimonio y la añeja historia de Cieza”. Se realizarán visitas guiadas, teatralizadas y también nocturnas como ‘La Siyâsa de noche’, además el centro de recepción de visitantes ofrecerá venta de merchandising y servicios.

Antonio Moya se ha embarcado en este proyecto después de relanzar el de Floración, donde ha logrado reactivar el turismo local y que cada año visiten la localidad más de 60.000 personas para observar el estallido floral de los frutales ciezanos.

Moya considera que este proyecto va a ser “espectacular” para el turismo local. “Supondrá un gran impacto en el conjunto del turismo cultural tanto regional como nacional, ya que se dará a conocer nuestro patrimonio e historia, así como contribuirá en la diversificación y desarrollo económico local”.

Finalmente, dejando volar la imaginación podemos vislumbrar un enclave paradisíaco. A la vera del romano río Thader, actual Segura, en lo alto de la montaña, se encontraba la fortaleza. Jalonada en su descenso de pinares mediterráneos hasta llegar a la vega, donde los ingenios árabes inundaban de agua y vida los frutales y la huerta; uno de los motores económicos de la comarca, y donde cada primavera asistimos al majestuoso frenesí floral de los frutos traídos de Oriente por nuestros antepasados. Un lugar elegido por el difícil acceso y fácil defensa en caso de asedio. En el siglo XII, el emplazamiento ya había logrado la categoría de hisn o fortificación, desplazando a Rikut (Ricote) como capital de la comarca. Ahora, podrá ser recreado y visitado en toda su magnificencia, porque Siyâsa volverá a la vida.

 

 

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2 thoughts on “El hisn de Siyâsa regresará a la vida

  1. Fernando Galindo Lucas

    Es una solución impuesta, sin debate, a dedo. Nos han hurtado valorar otras soluciones, por ejemplo con un concurso a nivel internacional, pues el yacimiento, en su totalidad, lo merece.
    El responsable de todo este despropósito : Consorcio Turístico Desfiladero de Almadenes- Ayuntamiento de Cieza
    P. D: Hins no Hisn

  2. Fernando Galindo Lucas

    Rectifico: estaba bien, es Hisn.

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