Prioridades, según Diego J. García Molina

Prioridades

El funcionamiento de nuestro cerebro es un campo de estudio sobre el que se han producido avances exponenciales en los últimos cien años, aunque es todavía un misterio que los científicos continúan investigando. Sin embargo, para el común de los mortales, su forma de proceder, la lógica interna de este órgano fundamental hasta para respirar es todavía desconocida en la mayoría de los casos. En la educación básica o el bachillerato se estudia poco, y solo en carreras universitarias específicas como psicología o medicina se analiza con mayor profundidad. Estoy seguro de que un mayor conocimiento de la condición humana sería una herramienta de gran utilidad para todas las personas en su vida diaria y para mejorar la convivencia común, así como la gestión de las emociones.

Hay un caso concreto que se da continuamente el cual, de forma común, se achaca a la memoria, no obstante, es innegable que la causa principal son las prioridades. Por ejemplo, durante unas largas vacaciones empezamos a realizar tareas que teníamos aparcadas durante tiempo, a pesar de que las tuviéramos en mente; no estaban sin comenzar porque no nos acordáramos, incluso es posible que estuvieran anotadas en una lista de tareas pendientes, sino porque nuestras prioridades eran otras: el trabajo, quehaceres diarios imprescindibles, ocio, etc. Y lo mismo sucede cuando terminan las vacaciones y te reincorporas a la rutina, esas mismas tareas que estabas desarrollando y parecían importantes vuelven a quedar relegadas durante meses, o quizás para siempre. Algo parecido sucede cuando estás en paro y encuentras un trabajo; todo lo que estabas haciendo y posiblemente daba sentido a tu vida en esos momentos pasa a no tener importancia y toda tu atención se centra en esa nueva actividad que absorbe la mayoría de tu tiempo mientras te habitúas a la nueva ocupación. O cuando cambias de ciudad, o se produce cualquier otro cambio importante en tu vida, o incluso que afecta a toda la sociedad, como el reciente confinamiento obligatorio por la pandemia por coronavirus.

Algo parecido sucede en el ámbito político. ¿Recuerdan las protestas pacíficas de Venezuela disueltas a tiros por la dictadura chavista? Condenas internacionales, amagos de sanciones, afectación de la clase política, pero aguantan y al llegar otra crisis, no es que se olvide, sino que la prioridad pasa a ser otra. Lo mismo sucedió con las protestas en Cuba este verano, el régimen comunista se asustó al principio, mas viendo que no había intención de ayudar al pueblo cubano desde fuera reprimió las protestas a palos. Han dejado la que antaño fue la perla del Caribe tan yerma y arruinada que no tienen ni para balas. Pasaron las semanas y una nueva crisis atrajo la atención de los medios, dejando a los pobres cubanos, de nuevo, abandonados a su suerte, en este caso provocada por la salida de la coalición internacional de Afganistán al mismo tiempo que los talibán tomaban el poder por la fuerza. ¿Alguien se acuerda de las niñas de Afganistán a la que han prohibido comenzar la educación secundaria? Tras unos momentos de hipócrita simulación de interés de nuevo caen en el olvido, ya sea por la subida del precio de la luz hasta cotas inimaginables hace unos años, el conflicto diplomático con Marruecos, o como no, la erupción volcánica de La Palma, la cual ocupa horas y horas de televisión ininterrumpida desde los primeros temblores.

¿Alguien recuerda el caso de las menores tuteladas por el estado que en Baleares fueron prostituidas durante años? En España no hemos querido saber nada, a pesar de supuesta defensa de la mujer que desde ciertos partidos intentan hacer su bandera exclusiva. No hace falta repetirlo, PSOE y Podemos han impedido en varias ocasiones en el congreso de los diputados que se designara una comisión de investigación para aclarar el caso, pueden comprobarlo fácilmente en internet; al final ha tenido que ser el parlamento europeo quien nos saque las vergüenzas y se interese por asunto enviando una misión a investigar. Por supuesto, con el voto en contra allí de los grupos a los que pertenecen PSOE y Podemos. ¿Qué tendrán que esconder? Mucho hablar de los derechos de las niñas, pero a la hora de la verdad… El caso es que nuestras prioridades reales son otras, y todos estos casos interesan, aunque solamente para enviar algún mensaje en redes sociales, alguna conversación con compañeros o amigos y poco más. No estamos dispuestos, en general, a invertir nuestro tiempo y dinero en estas causas perdidas. Tampoco va a hacer ganar o perder elecciones a ningún partido y solo sobre su conciencia pesará el haber contribuido a perpetuar dictaduras asquerosas, sean del signo que sean, o a impedir que se respeten los derechos de los niños o las mujeres en tantos países.

Sin embargo, hay otros problemas qué si son prioritarios para todos; por mucho que suceda en el mundo o en nuestro país no podremos impedir que siga en nuestro pensamiento diario. El gobierno y los partidos del gobierno llevan años sumidos en una agenda ideológica que poco tiene que ver con el discurrir real de la sociedad o la actividad económica diaria. Parecen desconectados de la existencia objetiva y siguen inmersos en sus delirios, ajenos a las preocupaciones reales de los españoles, cada vez más hartos; exceptuando, obviamente, a los seguidores incondicionales que siempre tendrán una disculpa pase lo que pase. No han afrontado los nubarrones que se divisaban en el horizonte inmediato y solamente con parches temporales no se solucionan. Ahora, nos encontramos en la peor situación posible, con una subida de los precios brutal debido a la subida de la electricidad y el combustible que repercute en absolutamente todo, y que se deja notar sobre todo en la cesta de la compra; con una crisis energética a la que se suma la suspensión del envío de gas por parte de Argelia por el gaseoducto del Magreb; con un paro exacerbado a pesar de los intentos de disimular la cifra real escondiendo los ERTE (una persona que no trabaja, pero cobra un subsidio, ¿qué es?); y una deuda del estado en máximos históricos, lo que nos deja en una situación de debilidad ante cualquier vaivén muy preocupante. Esperemos que el gobierno se centre de una vez y empiece a hacer su trabajo o tendremos un invierno caliente, a pesar del frio. Y esta vez no habrá nada más prioritario que distraiga al personal, no podremos olvidar.

 

 

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