La Asociación Católica de Propagandistas que se organizó en Cieza

La asociación promovía “obras con finalidad educativa”

José Olivares García

De todos es sabida la dificultad social, política y económica sufrida después de una guerra civil. En este contexto, se inició en Cieza, en 1945, los preparativos para la creación en la localidad de un núcleo de la Asociación Católica Nacional de Propagandistas, promovida por el doctor en Derecho y el recién elegido notario de Cieza, el toledano Blas Piñar López. Los datos hallados en archivos y hemerotecas nos han permitido hacer un pequeño estudio sobre la creación de este colectivo con la participación en él de grandes personajes de diversos ámbitos de la sociedad ciezana como Francisco Frutos Vives, médico; Eulogio Marín, médico-puericultor; Antonio Pérez Gómez, abogado; Matías Belló Ayala, director de la sucursal del Banco Español de Crédito; y Rafael Camacho Blaya, abogado y secretario de Audiencia.

Origen e historia a nivel nacional de La Asociación Católica Nacional de Propagandistas

Según la página web de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP), fue fundada por el jesuita padre Ángel Ayala y Alarcón a comienzos del siglo XX. Su primer presidente fue Ángel Herrera Oria. Los propósitos de la asociación aparecen en la propia página: “La ACdP promueve obras con finalidad educativa, como el CEU y el Colegio Mayor Universitario de San Pablo, y culturales como la Fundación Cultural Ángel Herrera Oria y el diario digital eldebatedehoy.es”.

Conforme a la definición de sus estatutos, la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) es “una asociación de laicos que por una parte une la vida intelectual y de estudio con la vida de piedad, orientándolas al servicio de la Iglesia, por la que se tiene un profundo amor filial; y por otra, que prima la iniciativa privada de sus asociados, con propia autonomía para la acción y determinación, dentro del cauce marcado por sus estatutos”.

La acción de la ACdP abarca toda la vida social y pública. El propagandista debe anteponer su “compromiso cristiano y su afán de testimonio evangélico -tanto en la vida privada y familiar, como en la pública- a cualesquiera otras consideraciones e intereses, adoptando actitudes inequívocas en favor de la verdad y la justicia y en defensa del ser humano”.

Inicios del núcleo de Propagandistas (ACdP) en Cieza

Según la obra ‘Historia del Centro de Murcia de la Asociación Católica de Propagandistas’ escrita por Antonio Pérez Crespo: la Asociación Católica de Propagandistas de Cieza empieza a caminar en 1945, como queda grabado en estas transcripciones integras de la comunicación entre Blas Piñar López y Antonio Reverte Moreno.

En la carta de 11 de noviembre 1945 del doctor Blas Piñar López (abogado y notario de Cieza) a Antonio Reverte queda patente el inicio: “Unas líneas en medio del abrumador trabajo de este otoño, para anunciarle que el núcleo de propagandistas de Cieza ha quedado definitivamente constituido. (…) El jueves pasado tuvimos la tercera reunión de estudio. Estamos tratando temas sociales a la luz del Evangelio y de la Encíclicas. Nuestro plan de trabajo y de vida de piedad se lo expondré cuando tenga el gusto de verle por aquí. Le agradeceré solicite el envío para todos estos señores de nuestro Boletín nacional y me remita para uso en los actos colectivos la oración de los propagandistas. Con saludos para José Aguirre queda a su disposición su buen amigo y hermano en Cristo”.

El 14 de noviembre 1945 Antonio Reverte respondía a Blas Piñar: “Mi querido amigo: Enhorabuena muy cordial de este Centro de Propagandistas por la constitución del núcleo de Cieza, con tan selectas personas. Transmita a ellas nuestro saludo y ofrecimiento incondicional como amigos y compañeros. (…) En nuestro Círculo estamos trabajando sobre ‘El pensamiento de Pío XII y su aplicación a España’ y una de las secciones o ponencias se refiere a la cuestión social. Cuando llevemos más adelantadas las labores podríamos tener un cambio de impresiones sobre los resultados, y para decirle que estamos dispuestos a ir a esa en cuanto sea necesario. Cordialmente es suyo, amigo y compañero”.

Blas Piñar López fue un político y abogado español. Nació en Toledo el 22 de noviembre de 1918 y falleció en Madrid el 28 de enero de 2014. Con tres años se trasladó junto con su familia a Cartagena, donde su padre, militar de profesión, fue destinado y años más tarde volvieron a Toledo. Se licenció en Derecho en Madrid y, en 1940, obtuvo el doctorado con una tesis sobre ‘El matrimonio putativo’, con la calificación de sobresaliente. Ingresó por oposición en el Cuerpo de Notarios en 1944. Su primer destino fue Cieza; en 1947 obtuvo el puesto de notario en Murcia y desde 1949 ejerció en Madrid. Fundó el partido Fuerza Nueva del que fue presidente y que está integrado en la coalición Alianza Nacional 18 de julio.

Antonio Reverte Moreno estudió el Bachiller en el Instituto Alfonso X el Sabio de Murcia, ingresando en la Facultad de Derecho en el año 1923 y licenciándose en 1928 con matrícula de honor en casi todas las asignaturas y premio extraordinario de Licenciatura. Fue becado para realizar los cursos de doctorado en el Real Colegio Alborniciano de San Clemente de los Españoles en Bolonia, en el que se doctoró en 1929, versando su tesis sobre la libertad de prensa, obteniendo premio extraordinario del doctorado. Regresó a España y fue profesor de Derecho Romano en la Universidad de Murcia, traduciendo y publicando con Isidoro Martín la obra de Pacchioni ‘Derecho Romano’ que se utilizó durante muchos años como libro texto en la Universidad. Se incorporó como periodista a La Verdad, que publicó su primer número el 3 de marzo de 1903; periódico de inspiración cristiana creado por la Editorial Católica, perteneciente a la Asociación Católica Nacional de Propagandistas. En 1931 sustituyó en la dirección de La Verdad a Federico Salmón Amorín, continuando en la dirección del periódico hasta el 20 de julio de 1936, fecha en que La Verdad cambió de identidad política convirtiéndose en La Verdad, Diario Republicano.

Influencia de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) en otras colectivos Católicos

Entre 1923 y 1936, los Propagandistas intervinieron activamente en la obra de la Acción Católica Española. A través de varios autores, podemos ver la estrecha conexión existente entre los miembros de la (ACdP) y la fundación y dirección de las organizaciones juveniles católicas en la década de los 20 y de los 30, coincidiendo con la dictadura de Primo de Ribera y la Segunda República.

Gracias al artículo de Claudio Caballero en La Opinión de Murcia, conocemos a Juan Sánchez, la primera voz de Radio Popular de Cieza y parte de la obra de la Acción Católica de Cieza:

“Hay voces que dejan huella y, aún hoy, cuando Juan Sánchez presenta anualmente las actividades de la Asociación Española Contra el Cáncer en su delegación ciezana -de la que es presidente-, ofrece una magistral escenificación de lo que era la radio en los años 50 y 60. Y no es casualidad, porque Sánchez, maestro de profesión- fue una de las voces de la primera emisora de radio que hubo en Cieza (Murcia), Radio Popular de Cieza, que la desaparecida Acción Católica montó en los antiguos salones parroquiales de la basílica de Nuestra Señora de la Asunción. No fue el único, puesto que en aquella aventura hubo muchos nombres propios como los de Isabelita Gómez, que hacía el programa de la tarde junto al propio Sánchez, el técnico de control Antonio Jesús Sánchez Ramos, Pilarín Tornero, Luis Gómez Templado, Enrique Caballero o Encarnita Lorenzo entre otros”.

A todos ellos recuerda Sánchez con mucho agrado, pero especial fue para aquella emisora ciezana la figura de Enrique López Pascual, una voz fuerte y aguerrida que supo hacerse paso en el mundo de la radio ascendiendo y siendo una de las almas de la también desaparecida Radio Juventud de Murcia, después Radio Cadena Murcia y ahora Radio 5 Todo Noticias. En 2015 se cumplió medio siglo desde que aquella radio ciezana, la EAK 28 de la Cadena de Ondas Populares Españolas –COPE- se silenciara definitivamente. Cerró en 1964, cuando se puso en marcha el Plan Transitorio de Ondas Medias que obligaba a migrar las emisiones a la por entonces desconocida Frecuencia Modulada (FM). En aquellos años, los receptores que incorporaban esta banda eran escasísimos, circunstancia que resultó crucial para que la emisora se apagara definitivamente.

“Nos dijeron que teníamos que apagar el radio emisor de un kilovatio que teníamos en la iglesia, donde también estaban los estudios y un pequeño salón donde se hacían los programas con público. Teníamos que pasarnos a Frecuencia Modulada, pero en Cieza, y prácticamente en toda Murcia, en los hogares no habían receptores con esa banda de frecuencias”, explica Sánchez, que a sus 81 años es aún activo, con muchas ganas de trabajar y que todos los días sale a andar por el Paseo Ribereño de Cieza y luego va al gimnasio.

“Fue un paso muy difícil el que tuvimos que dar, porque los dueños de la radio tenían que hacer una inversión muy importante a pesar de que se iban a quedar sin oyentes. Por eso, decidieron cerrar la emisora”. “Es algo que causó en Cieza una gran conmoción, puesto que la radio era una auténtica voz para el pueblo junto al periódico local ‘Palomas y Mariposas’, ya que estamos hablando de años en los que no había televisión y las emisoras de Murcia raramente informaban de qué sucedía en nuestro pueblo”, recuerda Sánchez.

A todas luces, la radio de antes era distinta. “La mayor parte de los programas teníamos que escribirlos previamente con un guión del que no te podías salir. Y entre todos los espacios, recuerdo uno que le llamábamos ‘Los chismes de la calle’. Se nos ocurrió un día pronunciar el apodo con el que se le conocía al alcalde de la época, que no recuerdo quien era, y aquello nos supuso un gran problema”, cuenta, quien tiene en su haber otra rareza dentro de la profesión: retransmitir en directo para los oyentes una película de cine desde el desaparecido Teatro Galindo. “Fue la película Fray Escoba. Me la pasaron a mi primero para que pudiera coger el hilo, y después, con gente, la volví a ver y la retransmití. Aprovechaba los momentos en los que no hablaba nadie en la película para narrar la situación. Evidentemente, es algo imposible legalmente en la actualidad”. La emisora, que según los datos históricos de la COPE emitiría en 1503 Kilohercios, también retransmitía en directo sesiones teatrales desde el Capitol.

“Fueron tiempos de penuria en Cieza, de mucha miseria en los que aún se arrastraba los destrozos de la Guerra Civil, pero unos años muy bonitos porque había contacto con la gente, los vecinos se lanzaban elogios en los ‘discos dedicados’ y, cuando había una situación mala para el pueblo, los vecinos se volcaban en la radio para ayudar a los demás”, concluye el locutor”.

 

 

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