El GECA de la OJE de Cieza participa, junto a un equipo de investigadores de la UNED, en el proyecto arqueológico ‘Cañón Sagrado’

Localizadas y documentadas 31 cuevas y abrigos en la cuenta alta del río Pisuerga de, aproximadamente, unos 20.000 años

Crónicas de Siyâsa/OJE Cieza

Bajo el patrocinio de la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León, un equipo de investigadores de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) de la sede Central de Madrid, ha analizado estas dos últimas semanas el nacimiento y tramo superior del río Pisuerga en busca de arte rupestre Paleolítico. A la espera de los resultados de esta fase preliminar de la investigación, los especialistas, que ahora analizarán toda la documentación recogida en estos días pasados, se muestran inicialmente satisfechos y esperanzados en obtener «muy buenos resultados».

«A falta de las primeras conclusiones de este trabajo inicial, se puede afirmar casi con absoluta certeza que el norte de la provincia de Palencia cuenta con arte rupestre del Paleolítico superior», señala Sergio Ripoll López, profesor de Prehistoria de la UNED y director de los estudios de investigación iniciados en las montañas donde nace el rio Pisuerga y el tramo del curso del cauce a su paso por el término municipal de Aguilar de Campoo y Pomar de Valdivia.

El conocido y visitado Cañón de La Horadada, zona de gran atractivo turístico y cultural en el norte de Palencia, ha sido el objeto central de las investigaciones, aunque también se han realizado trabajos en la llamada Fuente del Cobre, donde las aguas del rio Pisuerga salen al exterior por primera vez.

Con el fin de analizar la gran cantidad de cuevas y abrigos colgados en las paredes calizas que forman el Cañón de la Horadada, ha sido necesario contar con un equipo de espeleología y escalada para poder acceder a buena parte de las mismas, muchas de las cuales son inaccesibles a los visitantes al estar colgadas en la parte central de dichas formaciones calizas. Estos trabajos han corrido a cargo del experto Grupo GECA-OJE de Cieza, los cuales han llevado a cabo la exploración de diez cavidades, algunas de gran recorrido.

Francisco Javier Muñoz, también profesor de Prehistoria de la UNED y co-director del proyecto financiado e impulsado por la Junta de Castilla-León, resalta que en una época de grandes glaciaciones y en un territorio climatológicamente muy hostil, con temperaturas extremadamente bajas que pudieron rondar hasta los 20 grados bajo cero en los inviernos más duros, el Homo Sapiens del Paleolítico superior de la montaña palentina «fue capaz de adaptarse perfectamente a las duras condiciones climáticas, aprovechando los recursos a su alcance: la caza de los animales que se acercaban a beber al río Pisuerga, recolectando frutos de árboles y arbustos y abrigándose en cuevas que estuvieron habitadas durante miles de años».

Los investigadores de la UNED anuncian importantes novedades en los próximos meses. Las primeras conclusiones llegarán tras el detallado estudio de investigación que se inicia ahora tras los trabajos de localización y documentación de las 31 cuevas y abrigos. Esperamos que esas novedades sean tan buenas como apuntan todos los indicios.

 

 

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