El Día de Todos los Santos más atípico

La sociedad ciezana respetó las recomendaciones propuestas a tenor de la pandemia y este 1 de noviembre el camposanto de Cieza se encontraba semivacío

Javier Gómez

El 2020 está resultando ser un año atípico en todos los sentidos y que afecta al modo de vida y a las tradiciones más arraigadas en la sociedad, y la celebración del Día de Todos los Santos no iba a ser una excepción. De hecho, la población ciezana demostró su carácter cívico y solidario respetando las recomendaciones, sanitarias y gubernamentales, y este primero de noviembre dejó una estampa insólita jamás vista: el cementerio de Cieza se encontraba semivacío.

Durante todo el día el goteo de gente que visitaba a sus familiares, para recordarles y dejarles flores, fue intermitente. De hecho, pasadas las 12:00 horas, que suele ser la hora punta cualquier 1 de noviembre, el silencio imperaba en el camposanto de la localidad. Las autoridades habían recomendado a la población que visitara a sus difuntos de forma escalonada, desde el 15 de octubre al 15 de noviembre, y los ciezanos y ciezanas así lo hicieron. Se evitaron las aglomeraciones que pueden ser perjudiciales para frenar la pandemia del covid-19 y que ha llevado al municipio al retroceso a la Fase I Flexibilizada. Incluso los días anteriores a la festividad el cementerio registró más visitas.

El resultado fue estampa insólita en la localidad que nunca antes se había visto, pero que puede ayudar a evitar la expansión del coronavirus. Aún así, con visitas escalonadas, la tradición no se perdió en Cieza y multitud de tumbas y panteones se encontraban dispuestas para la ocasión, decoradas con las flores que honraban a sus moradores. Porque Cieza siente profundamente a sus difuntos, aunque tenga que demostrarlo de manera escalonada y sin aglomeraciones.

 

 

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