Caminos de Cieza con historia: Ascoy

ENTREVISTA

Aunamos en una ruta la historia y la belleza natural de la mano de Pepe Olivares García

Miriam Salinas Guirao

Iniciamos un paseo hacia el pasado, con un camino firme, dejando atrás el núcleo urbano de Cieza. Nos dirigimos con Pepe Olivares García, conocedor de la zona de Ascoy, y de lo que guarda, a descubrir algunas historias peculiares mientras sentimos la naturaleza de la localidad: esparto, romero, tomillo.

Pregunta: Pepe ¿Existe algún recurso hídrico en la zona de Ascoy?

Respuesta: Basándome en los estudios de Jesús Joaquín López Moreno, puedo responder que, tradicionalmente, la población de Cieza ha aprovechado muchos de los manantiales de  la sierra de Ascoy para la irrigación de la huerta ubicada al oriente de su casco antiguo. Se formó un notable espacio agrícola de unas 226,4 ha (2.025 tahúllas), según se calcula, a principios del siglo XX. Principalmente, gracias a las fuentes del Ojo, Zaraiche Mayor y Zaraiche Menor, siendo complementada por los manantiales menores de Las Pulguinas, Palomares, Los Olmos, Toledillo, La Fuensantilla… Se perdió este espacio agrícola durante la segunda mitad del siglo XX, a raíz de la expansión urbanística del núcleo poblacional y de la sobreexplotación del acuífero Ascoy-Sopalmo.

P: ¿De dónde viene el nombre Ascoy?

R: Ascoy es  la sierra que domina la ciudad de Cieza, del vasco ‘aitzkoi,’ ‘roca alta’. La sierra de Ascoy constituye un enclave de especial importancia para Cieza y la Región de Murcia debido, particularmente, a tres abrigos localizados en la zona. Me refiero al Barranco de Los Grajos en la sierra de Ascoy: entre los restos se han encontrado útiles y pinturas rupestres de épocas Epipaleolítica y Neolítica, además de un enterramiento colectivo fechado en el Calcolítico, que, según los estudios, contabiliza un número mínimo de siete individuos, en edades entre los 15-20 años y los 40-50. Esta fosa contenía ajuar funerario con collares, puntas de flecha y varillas de hueso.

En uno de los abrigos se hallaron símbolos identificados con caracteres romanos y en la sierra se encontraron fragmentos de cerámica romana, estos dos indicios parecen indicar una continuada presencia humana en el territorio. Ya a finales de la Edad Media y comienzos de la Moderna, durante el siglo XV, se cultivaron campos regados por el agua de un manantial cercano, convirtiéndose la agricultura en la base económica de sus habitantes.

Hasta el siglo XIX y la primera mitad del XX, las amplias zonas de cultivo permanecían en manos de grandes propietarios. Sería en las últimas décadas del XX cuando se construiría un poblado para los agricultores. Paralelamente, comenzó la decadencia del sector agrícola y el posterior auge de las empresas que se ubicaron en el nuevo polígono industrial. En la actualidad, en Ascoy conviven el antiguo poblado agricultor y la nueva urbanización, que han transformado a la pedanía en un barrio residencial a las afueras de Cieza.

P: ¿Cuáles fueron los primeros poblamientos de Ascoy?

R: Se hallaron restos de utillaje lítico, datados en el Paleolítico Superior, lo que demuestra un primer asentamiento en la zona muy remoto. En el Barranco de Los Grajos, ubicado en la misma cadena montañosa, los habitantes del Epipaleolítico y Neolítico dejaron una muestra de su paso por el territorio: tres abrigos con pinturas rupestres de estilos levantino y esquemático, con una antigüedad cercana a los 7.000 años. Tres oquedades con imágenes de humanos, animales y formas esquemáticas. Entre las pinturas destaca la imagen de dos mujeres cogidas de la mano, una escena que ha suscitado en los especialistas varias interpretaciones, siendo la más extendida la de una danza ritual. Siguiendo esta interpretación, la escena de la danza sería una de las primeras manifestaciones de esta naturaleza en la Región de Murcia. Desde 1998 las pinturas rupestres del Arco Mediterráneo de la Península Ibérica fueron declaradas Patrimonio Mundial por la UNESCO, encontrándose entre ellas las de Los Grajos en Ascoy.

P: ¿Qué conexión existe con el mundo romano?

R: La conexión con el mundo romano aparece en uno de los abrigos con pinturas rupestres del mismo barranco. En él se han identificado varios caracteres, posiblemente una sucesión alfabética de letras, que presentan grandes semejanzas con los textos latinos de la Cueva Negra de Fortuna. También aparecieron algunos fragmentos de cerámica común romana, lo que hace pensar que el refugio fue reutilizado por los nuevos pobladores.

A comienzos del siglo XV tiene lugar un proceso de recuperación poblacional de la villa de Cieza, así como un incremento progresivo de la producción agrícola. Un ejemplo de ello es la explotación de un heredamiento en Ascoy que alcanzaba 1.000 tahúllas de regadío, contando con un manantial de agua potable que dio origen al poblado agrícola, aunque la sobreexplotación de esta fuente hizo que en poco tiempo perdiera la mayor parte de sus reservas.

P: ¿Qué puede contarnos de la fortaleza de Ascoy?

R: Junto a la sierra de Ascoy se localiza la Fortaleza del Señorío de Ascoy, que posteriormente se constituiría en mayorazgo. La construcción se remonta a mediados del siglo XV y controló las veredas por donde transitaban los ganados de La Mesta, llegados principalmente desde Castilla y Extremadura.

La petición surgió de un labriego, que pretendía levantar una casa de morada fuerte con el fin de defender a los habitantes del lugar de las razias de los musulmanes de Granada y de los bandoleros dispersos por la zona. El permiso fue solicitado al maestre de la Orden de Santiago, don Enrique, pretendiendo el agricultor ocupar un paraje con aljibe en las cercanías del camino castellano. La construcción aún conserva buena parte de la estructura de su torreón e incluso detalles como las saeteras, pequeñas ventanas desde las que se disparaban las flechas contra los enemigos.

P: ¿Hubo un mayorazgo?

R: Durante el siglo XIX una figura de Ascoy, el señor del mayorazgo, se hizo con la posesión de una finca que en la actualidad ocuparía la mayor parte de la pedanía. Durante algún tiempo este hombre gozó de gran fortuna debido a la explotación de las tierras. A su muerte legó las posesiones a su hija, que contrajo matrimonio con uno de los trabajadores, perdiendo en poco tiempo la fortuna acumulada por su padre.

Hacia el año 1928 la finca sería adquirida por la familia de ‘los Bernales’, que le hicieron recobrar el esplendor de antaño, mediante la construcción de un pozo en la falda de la sierra, instalando la corriente eléctrica y un motor para elevar el agua. Esta nueva situación pronto se truncó por el estallido de la Guerra Civil en 1936. En 1937 instalaron en la zona una fábrica de armamento.

Finalizada la Guerra Civil Española, su propietario, Teodoro Bernal, volvió a hacerse cargo de la finca, intentando recuperar la zona económicamente. Para ello construiría una galería de más de 500 metros para extraer agua y una zona de riego. Por otro lado, la familia Bernal promovió trabajar el esparto, dando utilidad a todos sus locales creando fábricas, en las que se manufacturaban los productos derivados de esta materia prima. Se crearon numerosos puestos de trabajo para las familias de Ascoy, que en estos momentos de posguerra pasaban por dificultades. A los pocos años Teodoro se vio obligado a vender la finca y Bankounión fue el comprador. El banco promovió la construcción de 80 viviendas para que se alojasen sus obreros y encargados.

P: ¿Por qué se instaló una fábrica de armamento en la zona?

R: En plena Guerra Civil española, Sagunto, donde existía una importante siderurgia e industria de armamento, sufría el asedio de la aviación del ejército nacional. Por tal motivo, el ejército republicano trasladó a diversas localidades, una de ellas Cieza, la Compañía Siderúrgica del Mediterráneo, denominada Fábrica número 15 de la Subsecretaría de Armamento. A la vez que se evacuaron los talleres mecánicos a Cieza, llegaron también con lo puesto 1.000 trabajadores del Puerto de Sagunto a Cieza

P: ¿Qué ocurrió con la finca tras la compra de Bankounión?

R: La finca se dividiría en cinco sociedades creadas para su explotación y sería conocida por las iniciales de cada una de ellas, ANTAR: Ascoy era la encargada de gestionar la tierra; Neasa construyó pozos de agua, se encargó de su extracción y de la instalación de tuberías para su aprovechamiento; Trancinsa transformó las fincas de secano en regadío; Ascofrisa administraba los productos resultantes de los cultivos de Ascoy, contaba con invernaderos propios; Riesa distribuía el agua que Neasa proporcionaba.

Bankounión hizo un nuevo traspaso a Nonai Gil Hermanos, cuyo mandato tan sólo duró dos años. A partir de ese momento los beneficios fueron decreciendo y las cinco empresas desaparecieron progresivamente.

P: ¿Y la industrialización de la zona?

R: En la segunda mitad del siglo XX, la agricultura de secano terminó siendo sustituida por la extensiva de regadío, caracterizada por las plantaciones de frutales. En los años 80 se construyeron en la pedanía un polígono industrial y una zona residencial. La cercanía a Cieza, la proximidad de las explotaciones frutales de regadío y la posibilidad de establecer infraestructuras que beneficiaran las comunicaciones de esta zona, hizo que el Ayuntamiento se decantara por construir un polígono industrial en Ascoy.

La instalación de empresas creó nuevos puestos de trabajo, que permitieron revitalizar la economía de la zona y crear un entramado empresarial que, igualmente, ha crecido en los últimos años. También se tuvo presente la proximidad de la capital municipal para la edificación de una urbanización conocida como Residencial Fuente Ascoy. Paralelamente a estos dos complejos sigue existiendo un conjunto de viviendas, en el que continúan habitando las familias de los antiguos colonos de la finca de Ascoy, conjunto residencial que es conocido como ‘El Poblado’.

P: ¿Y el Parque Eólico Sierra de Ascoy?

El 4 de diciembre de 1998 era inaugurado el primer parque eólico de la Región de Murcia, en la sierra de Ascoy, a unos seis kilómetros de la población. El parque consta en una primera fase de nueve aerogeneradores de 43 metros de altura, y una segunda de dos aerogeneradores de 55 metros y cuyas hélices miden 23 metros. El conjunto obtiene una potencia conjunta de siete megawatios, aproximadamente.

Y hasta aquí la visita de hoy.

 

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