Antonio Balsalobre y sus articulillos de Opinión

Honor

Lunes, 15 de septiembre

¿Qué hacer ante la barbarie israelí? Ante un estado que sigue destruyendo apocalípticamente Gaza y exterminando a su población. Para unos, denunciarla incansablemente, aun a costa de forzar las costuras; para otros, permanecer impasibles o justificarla. Lo hemos visto en la Vuelta, en que las discrepancias entre izquierda y derecha ante las protestas contra la participación del equipo de Israel no han podido ser más significativas. “Honor”, para los primeros, que reivindican haber sido punta de lanza en actuar contra las atrocidades de Netanyahu. “Ridículo”, para un PP confuso ante este genocidio que tilda las protestas de “violencia política” (sic). Por coherencia política, precisamente, hace tiempo que Israel debió ser expulsada de las competiciones deportivas internacionales. ¿Acaso no lo fue Rusia tras su invasión de Ucrania? Solo es cuestión de tiempo. El boicot internacional en la cultura y el deporte por la masacre en Palestina se extiende imparablemente por el mundo.

¿Qué hacer? Esa es la cuestión. Pero no nos engañemos, nunca será lo mismo tirar una valla que asesinar impunemente a decenas de miles de niños.

Manuel Luna

Martes, 16 de septiembre

Lo conocí en los tiempos de la clandestinidad. Éramos muy jóvenes. Pero ya por entonces su voz y su guitarra atesoraban ecos y melodías de cantares en peligro de extinción. Esos que, desde que era un crío, había ido rescatando por las sierras de Albacete. Piel muy blanca, pelo negro, rizado y abundante, barba poblada, chaqueta de pana, pasaba entonces Manolo de tribuno por la libertad a juglar con una facilidad envidiable. Músico de la legua, antropólogo, investigador, alma de La Cuadrilla Maquilera, todo eso y más ha sido y es desde entonces Manolo. Un “ingeniero cultural”, como a él le gusta llamarse, con más de 50 años a sus espaldas recuperando, innovando, difundiendo por medio mundo, contra viento y marea, una música de raíz, telúrica, que lee en la tradición y bebe de las aguas del pueblo. El jueves por la noche, en el patio del Museo de la Ciudad, entre buganvillas y palmeras, nos regaló con su cuadrilla un magnífico concierto. Gracias, Manolo. Que no pare la música, la que nos une al pasado y a nuestra tierra.

Chupando limones

Miércoles, 17 de septiembre

En La Coruña, Feijóo salió la otra noche de marcha y se fue a la “fiesta de Blas”. Allí, con un punto de más, se vino arriba y subió al estrado del karaoke a corear la canción del verano: “Mi limón, mi limonero…, entero me gusta más … Aaayayai, limones para beber… Aaayayai, limones para chupar… ¡Me gusta la fruta!”. No deberíamos tenérselo en cuenta, ya se sabe lo duras que resultan las esperas, y lo que gusta en la “ayusoesfera”, de la que no puede sustraerse, el insulto y el lenguaje malsonante disfrazado. Tampoco ponernos a su altura y contestarle escatológicamente: “Pues, yo me cago en el huerto”.

Él sabrá lo que hace. Si le conviene seguir chupando esos limones mientras la extrema derecha, sedienta y omnívora, le chupa los votos, o hacer política de Estado. Lo dicen las encuestas y se percibe en la calle. Vox está alcanzando su mejor resultado desde las generales y dejando al PP en su peor registro. Es la consecuencia de tener a un líder de la derecha desnortado, haciendo seguidismo de Abascal, y tragándose limones cuyo jugo puede ser amargo.